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Consagración a Jesús por María
Método de San Luis María Grignon de Monfort
Versión Uno en Cristo
Introducción: 33 días preparando nuestro corazón para María
Este método propuesto por San Luis María Grignon de Montfort, tiene como finalidad realizar un progresivo avance espiritual, para que, abandonando todo los que nos aparta de Dios, junto con las oraciones y sacrificios necesarios, se logre el objetivo de encontrar a Jesús como fin único de nuestra vida terrenal y nuestra vida eterna.
Este método consta de 4 Partes
∙ PRIMERA PARTE (12 días) Vaciarse del espíritu del Mundo
∙ SEGUNDA PARTE (7 días) Adquirir el conocimiento de uno mismo
∙ TERCERA PARTE (7 días) Adquirir el conocimiento de la Santísima Virgen
∙ CUARTA PARTE (7 días) Adquirir el conocimiento de Jesús
¿Por qué consagrarnos? El acto de Consagración, es un momento en la vida de cada ser humano, en el que voluntariamente, ofrece todo su ser y sus circunstancias, a la Madre de Dios.
Consagrar significa hacer sagrado algo. Al ofrecer nuestra vida a la Santísima Virgen y colocarla en su Inmaculado Corazón, hacemos una promesa de pertenencia de por vida, y esta promesa se hace sagrada y perpetua.
¿Qué hará María con nuestra entrega? Con nuestras vidas y todo lo que ellas incluyen bajo su protección, viviremos tranquilos sabiendo que la bendita entre todas y bienaventurada ante los ojos de Dios, se encarga a partir de nuestra consagración de organizar nuestras vidas, de manera que lleguemos lo antes posible al destino de la santidad y salvación de nuestras almas, y las de nuestros seres queridos.
María santificará esta ofrenda hecha por nosotros y la hará llegar hasta el mismo Jesús.
Así, ella se convierte en el eco fiel de Dios: «Cada vez que tú honras a María, María contigo alaba y honra a Dios», «si tú dices María, ella repite Dios»
Día 1: Llenarnos del Espíritu Santo como María
I PARTE
DÍAS 1 AL 12: VACIARSE DEL ESPÍRITU DEL MUNDO
Iniciamos hoy este camino de oración, pidiendo la asistencia de nuestra bella Madre la Virgen María, para que estos días en que nos preparamos para consagrar nuestros corazones, sean de gracia y abundantes bendiciones para nuestras vidas, pudiendo descubrir la llamada amorosa que Dios de ir hacia Él, de la mano de su amorosa madre, nuestra madre María.
MEDITACIÓN
Como dice la Escritura: Ni lo que el ojo vio, ni el oído oyó, al corazón del hombre ni llegó; todo aquello que Dios ha preparado para los que le aman.
Dios nos reveló todo esto por medio del Espíritu; el Espíritu que todo lo sondea, hasta las profundidades de Dios. Porque nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para conocer los dones que Dios gratuitamente nos concedió. El Espíritu de Dios, obra en nosotros con preciosísimas gracias que nos fortalecen y nos ayudan a no caer en la ruina de los príncipes de este mundo como lo dice San Pablo.
Ya que iniciamos este camino a la consagración, es importante analizar cuánto del espíritu de este mundo nos aparta del Espíritu de Dios, para librarnos de las ataduras que nos llevan al pecado, la tibieza y las omisiones que tanto afectan nuestro caminar de santificación.
LECTURA A MEDITAR
1 Corintios 2, 9-10,12
Dios ha preparado para los que lo aman cosas que nadie ha visto ni oído, y ni siquiera pensado.
Éstas son las cosas que Dios nos ha hecho conocer por medio del Espíritu, pues el Espíritu lo examina todo, hasta las cosas más profundas de Dios.
Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que entendamos las cosas que Dios en su bondad nos ha dado.
CANTO SUGERIDO: ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
Día 2: ¿Cómo vaciarnos del espíritu del mundo?
MEDITACIÓN
Romanos 12,2
“No se adapten a los criterios del mundo presente; al contrario, cambien su manera de pensar, para que cambie su manera de vivir, y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto”
¿Cómo vivir mi vida según la voluntad de Dios, en mi familia, mi trabajo, mis ocupaciones cotidianas?
La respuesta es sencilla: vivir santamente "mis deberes de estado".
Dios nos ha dado según nuestra realidad de vida, ciertas obligaciones que coinciden con nuestro deber de estado. Esto significa que de acuerdo a la posición que ocupe dentro de mi sociedad, serán las obligaciones que debo cumplir.
Ejemplos:
Si soy una persona soltera, mis obligaciones deberán tener estas prioridades:
- Dios
- Mis padres
- Mis hermanos
- Mis estudios o trabajo
- Mis amigos o familiares
- Mi prójimo necesitado
Si soy una persona casada, mis obligaciones serán con:
- Dios
- Mi cónyuge
- Mis hijos
- Mi trabajo
- Mis padres
- Mis hermanos
- Mis amigos o familiares
- Mi prójimo necesitado
Si soy una persona consagrada mis obligaciones serán con:
- Dios
- Mis superiores
- Mis obligaciones de consagración
- Mis padres
- Mis hermanos
- Mis amigos o familiares
- Mi prójimo necesitado
Reflexiona: ¿Cómo vivo "mi estado" según lo que Dios me pide en sus Mandamientos?
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Medita en la vida de la Virgen María, y preguntate ¿Cómo vivió "su estado" siendo joven, siendo esposa, siendo Madre?
b) ¿Qué virtudes acompañaron su vida?
c) Medita en ejemplos concretos de la vida de María de servicio, de obediencia, de silencio, de entrega y abandono en las manos de Dios, piensa en todo aquello que podrías imitar.
d) ¿Qué me está impidiendo llenarme de Dios y dejar un lugar especial para Él?
e) ¿Qué situaciones y espíritus "del mundo" hacen que me aleje de mis deberes de estado?
VIDEO SUGERIDO: ¡Los 10 Mandamientos en menos de 10 minutos! 4x4 - YouTube
Día 3: Libéranos del espíritu que nos distrae de Dios
Invoquemos al Espíritu Santo para que sea Él quién nos inspire y guíe en este instante de oración y refuerce nuestra voluntad para ser dóciles a sus inspiraciones.
Repite constantemente: ¡Ven Espíritu Santo! hasta que puedas llegar a experimentar la paz que brinda su presencia.
MEDITACIÓN
Cristo nos ha hecho libres . Manténganse pues, firmes y preguntémonos ¿Quién nos puso tantos obstáculos para que no siguiéramos a quien es la verdad?
LECTURA A MEDITAR
Gálatas 5, 1,7
“Cristo nos dio libertad para que seamos libres. Por lo tanto, manténganse ustedes firmes en esa libertad y no se sometan otra vez al yugo de la esclavitud. Ustedes iban por buen camino. ¿Quién les impidió obedecer a la verdad?”
PROPÓSITO DEL DÍA
Reflexionemos qué nos distrae diariamente en nuestros tiempos reservados para Dios.
a) ¿Reservo en mi día un espacio de tiempo para Dios?
b) ¿Me encuentro a solas con "Quien de verdad me ama" y le hablo como a un amigo?
c) ¿Qué me distrae de mis ratos de oración? ¿Qué cosas prefiero, antes que hacer oración?
d) ¿Soy capaz de hacer el propósito de vaciarme de estas distracciones y darle a Dios el tiempo que es y ha sido de Él?
Busca en María el ejemplo de oración perfecta. Imagina los tiempos de oración que Ella habrá tenido. Imitala, únete a Ella en estos días donde nos preparamos para consagrarnos a su Corazón y reza con ella el Santo Rosario o aquellas oraciones que te lleven a enamorarte más y más de Dios, así como María.
Que nuestra madre María interceda por todos los anhelos este día.
VIDEO SUGERIDO: ¡La oración es la tu fortaleza! - Padre Adolfo
Día 4: Libéranos de la indiferencia hacia Dios
Invoquemos al Espíritu Santo para que sea Él quién nos inspire y guíe en este instante de oración y refuerce nuestra voluntad para ser dóciles a sus inspiraciones.
Repite constantemente: ¡Ven Espíritu Santo! hasta que puedas llegar a experimentar la paz que brinda su presencia.
MEDITACIÓN
Tito 2,11-14
“Dios ha manifestado su gracia salvadora a toda la humanidad, que nos enseña a renunciar a la maldad y a los deseos mundanos, para que en el tiempo presente podamos llevar una vida de buen juicio, rectitud y piedad, mientras aguardamos el feliz cumplimiento de nuestra esperanza: el regreso glorioso de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. Él se entregó a la muerte por nosotros, para rescatarnos de toda maldad y limpiarnos completamente, haciendo de nosotros el pueblo de su propiedad, empeñados en hacer el bien.”
Hagamos un espacio a Dios para brindarle unos 20 minutos en el día mínimo. Buscando un momento tranquilo y sin interrupciones, para poder rezar. Pidamos la gracia de poder orar con el corazón, para que nuestras oraciones no sean repeticiones sin sentido y sin amor. Pidamos el don de la fe, del amor y del conocimiento de lo que Dios quiere para nosotros.
Empecemos a recorrer este camino de consagración poniendo en las manos de Nuestra Madre María, todo lo que deseamos hacer en este día, comunicándole lo que nosotros teníamos planeado hacer, con la disposición de que no se haga nuestra voluntad sino la de Dios.
Purifiquemos nuestro espíritu, despertando a la realidad del Espíritu de Dios que nos mencionaba San Pablo, pero antes pidamos la gracia para abandonar las situaciones que el espíritu del mundo nos ha impuesto, sin que nos demos cuenta.
¡Ánimo! Que si logramos realizar aunque sea leve o brevemente este desapego del mundo, gustaremos de lo bueno que es el Espíritu de Dios, y no descansaremos hasta lograr que el Señor nos brinde este Espíritu en cada momento e instante de nuestra vida.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Hacer un firme propósito de renunciar a los apegos que ocupan el lugar de Dios y me hacen ser indiferente con Él.
b) ¿Existen aún en mí, cosas o situaciones que me impidan descubrir a Dios como el Señor de mi vida?
c) ¿Pongo excusas para hacer oración en el día a día, para ir a Misa o para confesarme?
d) ¿Creo y vivo intensamente en mi corazón las verdades de la fe católica? ¿Las pongo en práctica o soy indiferente a lo que la Iglesia me pide y enseña?
e) ¿Postergo la salud de mi alma por los gustos del mundo?
f) ¿Doy a Dios el lugar que se merece en mi vida?
Al reflexionar sobre las actitudes de María Santísima, piensa: ¿Qué lugar ocupa Dios en su vida? ¿Acaso ella fue indiferente a la Voluntad de Dios? ¿Se quejó de sus planes, rehusandose a cumplirlos?
Imita a María en su sí y voluntad de servicio, permite que el amor por Dios se note en gestos solidarios para con tus hermanos. Pide en este día liberarte del espíritu que te hace indiferente a Dios y a sus cosas.
Ora y pide al Espíritu Santo que vaya iluminando tu alma para descubrir aquello que impide que Dios sea el primero en la escala de importancia. Entrégate a María para que ella te ayude a perseverar en las virtudes de obediencia, fidelidad y amor a Dios.
VIDEO SUGERIDO:La necesidad de la oración - Padre Ángel Espinosa de los Monteros
VIDEO SUGERIDO: La Virgen María. Imitemos sus Virtudes - Padre Adolfo
Día 5: Libéranos del espíritu de ira
MEDITACIÓN
Gál 5, 15-16
“Tengan cuidado, porque si ustedes se muerden y se comen unos a otros, llegarán a destruirse entre ustedes mismos. Por lo tanto, digo: Vivan según el Espíritu, y no busquen satisfacer sus propios malos deseos.”
¡Cuán difícil se nos hace, a veces, el camino! La carne desea contra el Espíritu. Albergamos en nuestro corazón rencores, faltas de perdón, enemistades, pleitos y celos. Cuántas veces, a diario, somos víctimas de las sombras del espíritu de la ira. También a menudo, nuestro corazón se hace prisionero por años, de rencores hacia otras personas, que si bien es cierto de que nos hicieron mucho daño, al final el más afectado termina siendo nuestro corazón. Y debido a la falta de perdón nuestro espíritu permanece herido, el rencor lo castiga y aprisiona.
Sin embargo Jesús nos ha enseñado que debemos "perdonar para ser perdonados" al igual nos invita a "no juzgar, ni condenar" sino más bien despojarnos de esa vestidura de odio, rivalidad, enemistad y discordia, para vestirnos del hombre nuevo, al cual nos ha llamado.
Para consagrarnos al Corazón Inmaculado de María, debemos vaciarnos cada día de todo aquello que ocupa un lugar en nuestro corazón y que no proviene de Dios.
Hoy, examina tu corazón bajo la luz del Espíritu Santo y entregale todo a María, toda falta de perdón, rencores y odios que no te dejan ser plenamente libre.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) ¿Sientes rencor o falta de perdón hacia alguna persona? ¿Tienes culpas que no has logrado perdonarte? ¿Tu enfado limita la paz que siente, por no perdonar a una persona?
c) ¿Estás enojado con Dios o le culpas por alguna situación en especial? ¿O quizás la culpa la tienes hacia ti y no puedes perdonarte?
d) ¿Desearías poder vengarte de alguien, por el daño que ha hecho o sientes que de alguna manera "debe pagarlo"?
Hoy, en oración, entrégale al dulce corazón de María toda herida, sombra o tristeza que has descubierto en tu alma. Vacíate de toda falta de perdón hacia otras personas y rompe las cadenas que han mantenido a tu corazón prisionero.
Pídele a María que Ella durante este día y tiempo de preparación de Consagración, vaya sanando las heridas provocadas por este espíritu de ira.
Mírate hoy en el Corazón Inmaculado de María, y pídele las gracias de la bondad, la dulzura y el amor para con aquellas personas que te han herido y lastimado.
VIDEO SUGERIDO: CÓMO PERDONAR - 3 TIPS DESDE LA PSICOLOGÍA Y LA FE
Día 6: Libéranos del espíritu de la lujuria
REFLEXIÓN
El Catecismo dice, 'La sexualidad abraza todos los aspectos de la persona humana' (n. 2332).
Por lo tanto, si te encuentras bajo la influencia de un pecado sexual que domina tu vida, como la adicción a la pornografía, las impurezas del cuerpo, pecados de seducción o aquellos pecados que atentan contra la castidad de la mente y del cuerpo; necesitarás tomar medidas radicales para reorientar tu vida.
El corazón humano es un tesoro que hay que cuidar. Está hecho para donarse ordenadamente, de manera que pueda encontrar la felicidad. Los pecados de lujuria nos desordenan, nos encierran en nuestro mundo egoísta de placer y nos hacen menos humanos; haciendo que veamos a los demás como objetos de deseo y no como personas dignas de nuestro amor.
La Santísima Virgen María nos puede enseñar a sacrificar nuestro corazón en una constante donación de amor a todos, especialmente a los más cercanos: esposa, esposo, hijos, hijas, padres, al prójimo.
MEDITACIÓN
Romanos 13,12-14
“Dejemos entonces las obras propias de la oscuridad y tomemos las armas de la luz. Actuemos con decencia como a pleno día, evitando los banquetes con borracheras, nada de inmoralidades, ni vicios, ni pleitos, o envidias. Al contrario, revístanse del Señor Jesucristo y no busquen satisfacer los malos deseos de la naturaleza humana”.
La alternativa es clara: o el ser humano controla sus pasiones y obtiene la paz, o se deja dominar por ellas y se hace desgraciado. Tanto los vicios, como también las virtudes, se fortalecen con la práctica.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) ¿Qué situaciones debo evitar, para lograr conservar la pureza de mis pensamientos y obras?
b) Cuando estoy con los amigos ¿Cómo es mi forma de expresarme? ¿Cuido la pureza de mis palabras? ¿Cómo es mi manera de vestir? ¿Deseo con ello ó con mi forma de actuar seducir a quien sea o a alguien?
c) ¿He conservado la castidad en mi matrimonio? ¿ Soy fiel a mi esposo/a?
d) ¿Soy buen consejero y estoy a favor de lo que nuestra santa madre Iglesia nos propone con respecto a la castidad y vida en pareja para antes del matrimonio?
e) ¿Conociendo a Cristo, he aprendido de su amor incondicional y de donación?
Luego de haber reflexionado sobre tu manera de ser en todos estos aspectos, tómate un momento para pedirle a nuestra madre la Virgen María, que te regale la gracia de ocupar tus pensamientos en deseos santos; que puedas fortalecer la pureza de todo tu ser, y obtener el deseo de aspirar a las cosas del cielo, que te ayude ya sea a rezar el Rosario, a meditar en las Sagradas Escrituras o leer libros de vidas de santos, para ir creciendo en virtud y debilitando las fuerzas que te llevan a actuar contrario a lo que el espíritu desea.
Pide a la Santísima Virgen María la pureza en todo tu ser.
"Ocupa tu mente con buenos pensamientos, o el enemigo las llenará de malos pensamientos."
Santo Tomás Moro.
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Día 7: Libéranos de la avaricia y el orgullo
MEDITACIÓN
1 Corintios 13,4-7 19
“El amor es paciente y bondadoso: no tiene envidia ni orgullo ni arrogancia. No es grosero ni egoísta, no se irrita ni es rencoroso: no se alegra de la injusticia sino que encuentra su alegría en la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.”
El orgullo, la arrogancia y la soberbia, son sentimientos que conducen a una persona a valorar en exceso su ego y a considerarse superior a los demás. Esos tres sentimientos causan una sensación de sobrevaloración en la propia estima y son la raíz de muchos pecados. La prepotencia, la vanagloria, el autoritarismo, el querer tener siempre la razón, el deseo de acumular riquezas, el no compartir o ser servicial y solidario, son distintos rostros de ese espíritu. Es necesario liberarnos de los espíritus que nos empujan por los falsos caminos del tener, del parecer y el poseer.
He aquí el objetivo supremo de la vida: deja todo el espacio de ti mismo, a la libre disposición del Espíritu Santo, de modo que Él se convierta en la fuente viva de donde brotan todas las relaciones, pensamientos, opciones y acciones, en una palabra, toda la existencia del ser del cual ahora el Espíritu Santo se ha adueñado. ¿Te animas a hacer esta experiencia?
Ahora en un momento de oración, medita en cómo nuestra madre la virgen María, se vació de todo deseo de superioridad o vanagloria, y se dejó llenar plenamente por el Espíritu Santo, quien fue haciendo de ella la más hermosa criatura de Dios.
Intenta descubrir en tu interior, aquellos deseos desmedidos de sobresalir y cuales son también aquellos pensamientos de superioridad y vanagloria que tienes. Examínate y déjate llenar del mismo Espíritu que colmó completamente a María.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Repite durante el día, cuántas veces sean necesarias, este hermoso versículo del Salmo 51: "Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio y renueva tu Espíritu dentro de mí".
b) Haz una obra de caridad, dentro de lo posible física (si no puedes hacerlo materialmente, hazlo de forma espiritual, ayudando a alguien que se te presente)
c) Practica el buen uso de tus bienes, y se servicial con quienes necesitan tu ayuda. Intenta practicar la generosidad y la solidaridad verás que ocasiones para serlo no te van a faltar.
María, Virgen Reina de Sencillez y ejemplo de las más bellas virtudes, intercede por nosotros.
VIDEO SUGERIDO: Padre Dario Betancourt - Mi Encuentro con Jesús - Jun 17
Día 8: Libéranos de la tristeza y soledad
MEDITACIÓN
Isaías 55, 3 "Vengan a mí con los oídos bien abiertos. Escuchen, y encontrarán vida. Haré un pacto eterno con ustedes. Les daré el amor inagotable que le prometí a David.".
Efesios 4,31 "Alejen de ustedes toda amargura, enojo, ira, gritos, y toda clase de maldad".
No estamos vacíos, ni puede estar hueco nuestro corazón si todo el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones. Desde el día de nuestro Bautismo, somos morada de Dios. Entonces ¿por qué habríamos de sentirnos solos? ¿Por qué nos sentimos tristes?
El Señor nos llena de gozo, a la vez que nos ayuda a liberarnos de temores y complejos. Dios nos ha regalado su Espíritu y nos ha convertido en sus hijos.
Así es el dinamismo del Espíritu, que desplaza de nosotros toda experiencia de soledad, melancolía, tristeza, nostalgia, desconsuelo y nos permite disfrutar la calidez de un hogar en cuyo centro reside la Trinidad, nuestra Familia.
CITA BÍBLICA A MEDITAR
Mateo 11, 28 "Vengan a mí, todos los que están cansados y agobiados, que yo los aliviaré".
REFLEXIÓN
Mira a la Virgen María en este día, piensa en ¡cuánta soledad y silencio santo ha vivido! Una soledad convertida en oración y abandono absoluto a la voluntad de Dios. Si el dolor, es lo que aflige tu corazón, también intenta contemplarla a los pies de la cruz en el Calvario, o medita en las espadas de dolor que atravesaron su Inmaculado Corazón.
Ahora entrégale tu dolor, tus tristezas y aquello que no te deja ser pleno en la vida. Vacíate de la desesperanza.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Redescubre en ti, la presencia de Dios. ¿Cuál es la fecha de tu Bautismo? Medita en el hecho de que desde ese día, eres Familia de Dios, eres su hijo/a muy amado/a. Así que no hay lugar para la tristeza.
b) Examina en tu corazón aquello que te aflige y reza hoy el Rosario, meditando los Misterios Dolorosos y en oración entrégaselo a la Virgen María.
c) Medita este versículo: "Que el Dios de toda esperanza los colme de gozo y paz en el camino de la fe y haga crecer la esperanza en ustedes por medio del poder del Espíritu Santo". (Romanos 15,13)
Día 9: Abrir nuestro corazón al don de la oración
MEDITACIÓN
Consagrarnos al Corazón Inmaculado de María es volver a sentir profundamente que somos de ella y en ella, de Jesús.
Para esto, necesitamos todos estos días volver a vivir como hijos recién nacidos, necesitados de sus cuidados de Madre. María desea que le pertenezcamos totalmente, porque ella hará que le pertenezcamos por completo a Jesús, esto significa consagrarse a los Corazones de Jesús y María.
No existen “recetas” para esta consagración, sólo un corazón que ame, que entienda el sentido de su vida, y que esté dispuesto a esa entrega responsable, sin límites y totalmente libre para poder ser cada vez mejor persona y cada vez más útil a Jesús y a nuestro prójimo.
El amor necesita comunicarse, por eso en este día, pidamos juntos el don de la oración, para que podamos experimentar la alegría profunda de abrir de par en par las puertas de nuestros corazones y dejar que el Espíritu Santo vaya tomando todo lo que nos aflige y llenándolo de deseos de santidad para ser hijos consagrados al Corazón de María.
Pídele hoy, a nuestra madre la Virgen María, el don de la oración; a ella que supo ser "mujer orante", que supo en la contemplación y el silencio, responder a Dios en todos los momentos de su vida con la oración perfecta de un corazón enamorado.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Progresivamente ve dedicándole más tiempo a Dios en la oración, es allí donde entramos en comunión con El que nos ama: Dios. Podemos rezar el Santo Rosario, meditar la Palabra de Dios, leer la vida de algún santo, o bien algún libro de espiritualidad, los mensajes de las apariciones marianas aprobadas por la Iglesia, dejando que Jesús nos hable al corazón, pudiendo llevar una vida virtuosa.
b) Procurar asistir a Misa: porque ¿Cómo podemos decirle a Jesús que lo queremos si lo recibimos con tan poca frecuencia? Y ¿Cómo podemos responder a la sociedad de hoy como verdaderos hijos de Dios si nos falta el alimento: Jesús?
VIDEO SUGERIDO: "Reza, ten fe y no te preocupes"- San Padre Pio
Día 10: Aspirar siempre a los bienes celestiales
MEDITACIÓN
Colosenses 3,1-2
"Ustedes han sido resucitados con Cristo, por lo tanto busquen las cosas del cielo, donde Cristo está sentado a la derecha con Dios, piensen en las cosas del cielo, y no en las de la tierra"
Leer Colosenses 3,1-11
¡Qué difícil se nos hace en estos tiempos aspirar a los bienes del Cielo! Nos afanamos por nuestras situaciones económicas, vivimos corriendo tras horarios y obligaciones. Nos perdemos en el confort, muchas veces solo pensamos en nuestras cosas y corremos tras ingresos de dinero que si bien son necesarios, no son lo más importante.
Y así, poco a poco, permitimos que entren a nuestro corazón, la ansiedad y el miedo, perdiendo la paz que Dios nos da. Nuestro afán debe ser no perder esa paz, recordar que el Señor nos prometió que si buscábamos ante todo primero su reino, lo demás se nos dará por añadidura.
No olvidemos esta promesa, porque Dios es fiel y la cumplirá. Cuando nos enfocamos en lo que nos falta, nos preocupamos, pero cuando nos enfocamos en lo que tenemos y esperamos en paz las promesas del Señor, cambiamos la ansiedad por agradecimiento y las cosas buenas comienzan a pasar. Puede que no sean las que esperamos pero sí las que necesitamos.
En este día contempla a la Virgen María, como sirvió con tanta diligencia a su prima Isabel cuando la necesitó, la solidaridad y la prontitud en responder a la necesidad del otro, fue su mejor respuesta de amor. ¡Con cuanta belleza supo aspirar a los bienes eternos!
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Leer y meditar: "Por tanto, si hemos resucitado con Cristo, busquemos los bienes del cielo, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios; piensen en las cosas del cielo". ¿Qué bienes persiguen mis actos y pensamientos? ¿Mi afán es solamente la satisfacción terrenal? ¿Qué les enseño a mis hijos? ¿A vivir según el mundo o según la fe?
b) Haz pequeños propósitos concretos para cambiar actitudes, actividades donde se evidencie claramente que aspiro a los bienes del cielo. Estos pueden ser: Hacer más tiempo de oración, visitar al Santísimo, hacer lectura de la Biblia en familia, propósitos de obras de misericordia a enfermos o necesitados, es decir, obras de caridad espirituales o físicas concretas donde hoy las pongo en práctica, del amor al prójimo y en ellos a Dios.
c) La práctica de virtud para el día: La diligencia y prontitud en responder a la necesidad de un hermano, sea que quiera platicar conmigo o si me necesita de alguna forma. Sin postergar la ayuda que puedo dar.Pide esta gracia hoy al Inmaculado Corazón de María: Ser prontos para responder a nuestros hermanos en sus necesidades por amor a Dios.
Día 11: Entregar mi voluntad
MEDITACIÓN
Mateo 6,10 "Hágase Tu Voluntad, en la tierra, como en el cielo".
¿Cuántas veces hemos rezado el Padre Nuestro? ¿Hemos realmente entendido el profundo sentido de esta oración hecha por Jesús?
Quizás hemos escuchado alguna vez que el crecimiento espiritual verdadero pasa por borrar nuestro ego, llegar a la muerte de nuestro yo, vencer a nuestra propia voluntad, reemplazándola por nuestra total entrega a la voluntad de Dios.
Ser instrumentos de Dios en la tierra implica vencer nuestro propio interés, haciendo que nuestros pensamientos y nuestras acciones estén totalmente inspiradas por la voluntad Divina, por el deseo de obrar en beneficio del interés de Dios y no el nuestro. Sin dudas que esto implica dejar atrás todos los apegos que tenemos del mundo, ya que por allí pasa toda la manifestación de nuestro interés personal.
Cuando uno llega a entender que sólo Dios importa, entiende que ni siquiera los afectos más profundos por nuestros seres queridos, pueden ser interpuestos a la realización de la voluntad de Dios. ¿Por qué? Porque solo Dios Es, solo Dios cuenta. Todo lo demás debe ser puesto a su entera disposición, a su voluntad, uniendo nuestro querer al querer de Dios, haciendo que nuestro interés personal sea reemplazado por el interés de Dios.
Pidamos hoy, al Corazón Inmaculado de María, aprender de sus silencios de amor, aprender de las respuestas de Dios que no siempre son las que esperamos, pero sí son las más perfectas.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Reflexiona: ¿Cuántas veces en el día nos miramos a nosotros mismos desde los ojos de Dios? ¿En oración le preguntamos, cuál es su voluntad en mi vida? ¿Actúo según la voluntad de Dios cada día? ¿Cumplo los Mandamientos y lo que me enseña la Santa Madre Iglesia? ¿Minimizo en mi vida la acción de Dios? ¿Tengo en cuenta su voluntad?, ¿ solo vale mi libertad siendo indiferente a la suya?
b) Rezar el Padrenuestro pausadamente y cuando lleguemos al "hágase tu Voluntad, en la tierra como en el cielo”, entendamos que estamos invitando a desvanecerse a nuestro propio interés, para poder vivir a plenitud en el Divino querer del mismo Dios, para compartir con Él su realeza, para ser parte de su Reino, al unirnos plenamente a su voluntad, tanto en la tierra como en el cielo.
c) Busca en el Catecismo de la Iglesia Católica, en los números 2822 al 2827, la explicación de esta hermosa oración, para que aprendamos a rezarla con todo su sentido.
d) Como propósito de todos los días, antes de realizar cualquier actividad, preguntarme: ¿Es esta la voluntad de Dios?
VIDEO SUGERIDO: Hágase tu voluntad-Papa Francisco
Día 12: Revestirnos del hombre nuevo
MEDITACIÓN
Efesios 4, 22-26
“Deben renunciar a su antigua manera de vivir y despojarse de lo que antes eran… Deben renovarse espiritualmente en su manera de juzgar, y revestirse de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios y que se distingue por una vida recta y pura, basada en la verdad. Por lo tanto, ya no mientan, sino diga cada uno la verdad a su prójimo, porque todos somos miembros de un mismo cuerpo. Si se enojan, no pequen; que el enojo no les dure todo el día.”
¿Deseas consagrarte a mamá María? ¡Pues entonces te deberás revestir de Cristo!Cristo se ha puesto nuestra vestidura: del dolor y la alegría de ser hombre; también del hambre, la sed, el cansancio, las esperanzas y las desilusiones, el miedo y todas nuestras angustias, incluso hasta la muerte. Y nos ha dado su "vestidura”. En Bautismo nos hemos revestido de Cristo.
San Pablo, refiriéndose a lo que acontece en el bautismo nos dice: "Al unirse a Cristo en el bautismo, han quedado revestido de Cristo" Gál 3, 27
Sin embargo es necesario que día a día renovemos nuestra opción por Cristo.
Nuestro corazón debe abrirse dócilmente a la palabra de Dios, debemos actuar conforme a nuestro ser cristiano. Si estoy con el Señor, entonces al escuchar, hablar y actuar, debo hacerlo como lo haría Cristo.
Debemos "vestirnos de amor", del amor del que Cristo mismo se ha vestido.
Yo te invito a que, en la búsqueda de lo que te debes revestir, que seas capaz de despojarte de lo que hoy anula tu alma, la entristece, opaca tu mirada, le quita fuego al ardor de tu entusiasmo y te revistas de la novedad de Jesús, en aquello que necesitas renovar desde la gracia bautismal, para estos tiempos nuevos.
El tiempo en el que vivimos dice mucho, para saber de qué debemos revestirnos, si de paciencia, fortaleza, esperanza, alegría, de fe, caridad, comprensión, compasión, solidaridad o de un profundo compromiso de transformación interior para revestirnos de Cristo y renovarnos en la gracia bautismal.
María, siempre estuvo vestida de amor. Supo ser dócil a la acción del Espíritu Santo en todo su ser. Fue toda completamente de Dios.
Pídele hoy, como gracia, poder revestirte de amor como ella. Imitémosla, para poder tomar el Evangelio y dejarnos alcanzar por sus virtudes, desde las humanas hasta las morales, de la sinceridad, el amor, la mansedumbre y la vida interior.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Reflexiona si: ¿Llevas puesto este vestido del amor?
b) Si pensamos que todo esto es muy difícil, no olvidemos que contamos con la gracia, los sacramentos, la oración, el ejemplo de los santos y la intercesión de la oración de los hermanos, de que podemos lograrlo.
c) Pide especialmente hoy, el poder degustar de las cosas de Dios y sobre todo, el don de la sabiduría para elegir siempre lo que agrade a la voluntad de Dios.
CANTO SUGERIDO: LLENA DE GRACIA
Día 13: Entregarle a María los ojos del alma
II PARTE
DÍAS 13 A 19: ADQUIRIR EL CONOCIMIENTO DE UNO MISMO
MEDITACIÓN
Sin el conocimiento de uno mismo, el cristiano está condenado a equivocarse en la valoración de sí mismo y de sus actos. A veces considera sus cualidades insuperables y peca por soberbia, otras veces estima que sus errores son del todo irreparables y se hunde en la desesperación.
Sin un conocimiento de su propio ser, rebota cruelmente entre estos extremos y se equivoca una y otra vez en la causa de sus males. A menudo culpa a otros de lo que es su propia responsabilidad, aunque tampoco es extraño que se sobrecargue de acusaciones y se inunde de amargura. Es lógico reconocer que un corazón sometido a esta cruel ignorancia estará demasiado ciego para la obra de la gracia.
Que en estos días previos a consagrarse a María puedas aprender a mirarte con tus luces y sombras; que puedas ver todo lo bueno que Dios ha puesto en mí.
La Madre Teresa decía: "No hay nadie que sea tan pobre que no sea capaz de regalar una sonrisa". Y, ¡cuánta verdad hay en ello! A veces, nos puede invadir la tentación de decir: "No tengo nada para dar", "¿Qué puedo hacer yo?” Nos consideramos pobres, limitados y tristes porque no tenemos nada y sin embargo Dios hoy nos dice: “Te tengo esculpido en la palma de mi mano, tú eres precioso para mí" Leer - Is 49,16; 43,4
Cada vez que Dios mira la palma de su mano, me ve a mi y te ve también a ti en ella. En todo momento, recuerda que estás en manos de Dios, que eres precioso(a) para Él.
Recuerda, no eres pobre, no eres limitado en lo que puedas dar y ofrecer a los demás: una caricia, una atenta escucha, una amistad, una mano siempre tendida, una oración... Pídele en este día a la Virgen María ojos del alma para poder verte con amor y descubrir los dones, talentos y carismas que Dios en su infinito amor ha puesto en ti, para el servicio de los demás y gloria de su nombre. Que sepas mirarte, amarte y aceptarte tal cual eres.
Que en este día mamá María pueda mirarte y mirarme, para que cada día vayamos limpiando la imagen negativa que a través de los años hemos ido haciendo de nosotros mismos, tal vez por errores cometidos, culpas que no puedo perdonarme.
María, te pedimos que vayamos aceptando y perdonando aquellos daños que cometimos con el prójimo y con nosotros mismos. Que a partir de hoy, podamos levantar la mirada con alegría, aceptándonos y amándonos, porque tú nuestra dulce Madre, estarás siempre a nuestro lado y estaremos guardados en tu Inmaculado Corazón.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Meditar en oración este versículo: “Les he llamado por su nombre, dijo Jesús. Eres precioso ante mis ojos. Dios los envía para ser ternura y amor para los suyos”.
b) Mirarte y haz una lista de tus dones y carismas, para aceptarlos, amarlos y darle "gracias a Dios" por ellos y así ponerlos de una manera más concreta al servicio de los demás.
- Busca en tu comunidad parroquial, vecindad, un lugar donde ofrecer tus talentos o aquello que puedo brindar, sea lo que fuere por el bien del otro.
c) Reflexiona:
No debemos angustiarnos por saber si cumplimos con éxito la misión. Hagamos nuestra parte, que Dios haga la suya. Permanezcamos siempre abiertos al Señor, para que él pueda hacer uso de nosotros.
No debemos temer, porque él nos irá guiando. No perdamos el tiempo mirando nuestras propias miserias, elevemos nuestra alma a la luz de Dios y busquemos la manera de hacer las cosas cada vez mejor y que la Virgen María, acompañe estos santos anhelos.
CANTO SUGERIDO: TE ENTREGO MI PECADO
Día 14: Quiero conocerme, mirarme como tú me miras
MEDITACIÓN
Aprender a conocerse es una tarea de la que nadie debe excluirse, cuanto más pronto se conozcan a sí mismos, más pronto también sabrán de los defectos de su carácter y más pronto buscarán remedios que podrán hacerles mucho bien.
"Nadie puede amar lo que no conoce" dice un conocido refrán; y si no puedo amarme, ¿cómo podré amar a mi prójimo y a Dios? Es necesario conocerme para poder amar.
La persona que se conoce sufre menos de miedo y por eso también es mucho más libre. El miedo multiplica su fuerza con la ignorancia. Vencida la ignorancia, cae también el bastión del miedo.
La persona que se conoce no vive al azar de las circunstancias, al vaivén de las modas o en la incertidumbre de un destino predicho e incógnito a la vez. La persona que se conoce aprende de que, en sus debilidades cuenta con la ayuda de la gracia de Dios para superarlas y en sus dones y talentos es capaz de buscar el bien de los demás por encima de los propios.
El conocimiento de uno mismo es fundamental en la relación de hijo y Dios Padre, en el reconocer todas las cosas que Él ha donado a nuestra vida: nuestras virtudes, talentos y capacidades.
Una vez que hemos podido valorar todo lo que hemos recibido de Dios, el paso que sigue es contemplar cómo hemos retribuido; si en actos de amor o desamor, a este Dios que tanto nos ama. Ver si hemos sido capaces de explotar nuestras capacidades y conocimientos en beneficio de nuestros seres queridos y nuestros hermanos.
Cuando completemos con la ayuda del Espíritu Santo el conocimiento sobre nosotros mismos y la obra de Dios en nosotros, estaremos en condiciones de continuar en el camino de la entrega de nuestras vidas al Inmaculado Corazón de María, pues bien sabemos que en esta consagración vamos a entregar las cosas buenas y las malas que tenemos, ya que nadie es enteramente bueno o malo.
En esta entrega, pediremos a María Santísima que nos ayude a modificar nuestros grandes o pequeños pecados y a perseverar e intensificar nuestras buenas acciones, virtudes y talentos.
Seamos sinceros con nosotros mismos y con Dios para que asi nuestra consagración sea plena y consciente, con amor, gratitud y petición de misericordia.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Ejercita en este día el amor por mí mismo: Busca en tu interior lo bueno que hay en ti, los dones y talentos que posees. En oración dale las gracias a Dios por la riqueza que ha puesto en tus manos para administrarlos.
b) Medita este versículo: "El que es fiel en lo poco, lo será también en lo mucho". Leer - Lucas 16, 1-13
Somos servidores a quienes Dios nos ha confiado talentos y riquezas.
- ¿Cómo las administro? ¿Las utilizo para el bien de mis hermanos, comunidad y familia?
- ¿Soy fiel a las gracias que Dios me regala o más bien soy indiferente con ellas?
- ¿Valoro los talentos de los demás o deseo siempre sobresalir con los míos?
- ¿He pensado que si me consagro a María, debo aprender a ser "servidor de los servidores" como ella me ha demostrado?
c) Reza un Misterio del Rosario pidiendo especialmente por todos los que sirven desinteresadamente en la Iglesia y que tienen un talento y don en particular; piensa en ellos. Será un gran gesto de humildad y caridad, reconocer siempre que todos tienen carismas para ofrecer al Señor.
CANTO PARA REFLEXIONAR: YO CREO EN LAS PROMESAS
Día 15: ¿Cómo llegar a un conocimiento propio desde el camino de Dios?
MEDITACIÓN
Conocerme también implica ver mis errores, las faltas cometidas; en primer lugar hacia Dios y después conmigo mismo y hacia el prójimo.
Es aprender a mirarme con amor pero a la vez con rectitud y firmeza, para que con la Luz del Espíritu Santo, vaya poniendo nombre a aquellos pecados que me alejan de la Voluntad de Dios.
Hay errores y pecados que cometo siempre, o bien dicho, que tengo siempre la desgracia de caer en ellos. ¿Por qué ocurre? ¿Soy acaso tan débil que no puedo luchar contra ellos?
Es necesario tomar en serio mi examen de conciencia y seguir con firmeza sus pasos. En el examen de conciencia tradicional respondemos a la pregunta: ¿Qué pecados he cometido? ¿Qué mandamientos he quebrantado? Esto puede ser un camino para principiantes, pero no puede ser el camino para toda la vida. Tenemos que ir creciendo y madurando en la Fe.
Recordemos este versículo: “Padre, pequé contra el cielo y contra ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo”. Leer - Lucas 15,18-19
Considerarnos y vernos como ese hijo pródigo nos ayudará muchísimo a la hora de hacer un buen examen de conciencia, recordando siempre la inmensa bondad del Padre.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Meditar el siguiente texto: Lucas 15, 1-3;11-32
- ¿Tienes esta actitud del Hijo pródigo, de dolor por tus pecados y el deseo de volver a la Casa de tu Padre?
- ¿Cómo te preparas para ir a confesarte? ¿Lo realizas debidamente? ¿Por qué lo haces?
- ¿Experimentas el Amor infinitamente misericordioso de Dios luego de recibir este Sacramento o lo haces como un ritual?
b) Es necesario que en tu corazón hagas un propósito de que a partir de hoy, tus confesiones sean diferentes:
- Haz verdadera oración antes de acercarte a la confesión.
- Tómate el tiempo para examinar tu conciencia con la luz del Espíritu Santo.
- Ten deseos profundos de cambiar y "evitar toda ocasión de pecado". Recuerda que los santos experimentaban verdadero dolor por el pecado y hasta lo consideraban una verdadera desgracia.
- Prepárate dignamente y con alegría para tan sublime Sacramento de la Misericordia de Dios.
c) No dejes pasar mucho tiempo para confesarte. Pídele al Inmaculado Corazón de María, experimentar la belleza de estar en gracia de Dios.
d) Ve preparando un examen de conciencia para los días previos a la Consagración.
e) Medita: "Dios no se cansa; y por mucho que nos alejemos de Él, cuando deseamos volver, ahí está con los brazos abiertos esperándonos con un corazón lleno de amor."
CANTO PARA REFLEXIONAR: EL HIJO PRÓDIGO
Día 16: Esta es mi miseria Señor, esto te lo doy
MEDITACIÓN
Si nos medimos con las normas de los 10 Mandamientos, nos descubriremos muy pobres y podremos tomar dos caminos.
Arrepentimiento sin esperanza: Desanimarnos y descorazonarnos ante nuestra impotencia.
Actitud de Fariseo: Consolarnos pensando que hay otros que son más pecadores que nosotros.
Si nos medimos conforme al proyecto de amor que Dios tiene para cada uno de nosotros (para mí), nos descubriremos infinitamente pobres, pero al mismo tiempo con deseos a un diálogo de confianza y de paz con el Señor.
Es necesario encontrar pecados concretos y puntuales, pero sobre todo, actitudes o estados de ánimo que son las raíces de estos pecados puntuales a mi respuesta de desamor a las maravillas de Dios.
- ¿Qué encuentro en este último tiempo en mi corazón que no quisiera que estuviera ahí?
- ¿Qué me hace sentir mal frente a Dios y quisiera que no hubiera sucedido?
Ejemplos:
- Siento mucha antipatía hacia una cierta persona; no quiero esto, pero la siento y no siempre logro vencerla.
- Siento que no logro vencer la pereza, la sensualidad, compruebo que no logro hacer una buena oración y esto me da pena y fastidio.
- Mi confesión no será entonces poner sobre la mesa dos o tres pecados puntuales, sino reubicarme frente a Dios, o mejor dicho, reinsertarme en su proyecto de amor. Retomar la actitud de pecador pero confiado en su misericorida.
ORAR MEDITANDO:
"Todo esto lo doy al Señor: esta es mi miseria, este soy yo. Este es el material de que dispones Señor. Estas son las palabras para la construcción de tu Iglesia. Están sucias, mal labradas, no quisiera que fueran así, pero te las entrego, porque sé que eres misericordioso”.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) ¿Qué actitudes de mi corazón me impiden no poder acercarme al Sacramento de la confesión con plena confianza en que Dios misericordioso es quién me espera allí?
b) ¿Cuáles son las vendas que ciegan los ojos de mi alma y no me permiten ver con claridad las raíces de los pecados que repito constantemente? ¿Intento hacer silencio interior, detenerme, pensar en mis pecados habituales y hacer un firme propósito de evitarlos?
c) Reconocer las faltas es el primer paso, el segundo es experimentar un verdadero acto de contrición. ¿Lo experimento en mi corazón? ¿Deseo cambiar? ¿Confío en la ayuda de la Gracia de Dios o solamente confío en mi propia voluntad?
d) Contemplar en la Virgen María el modelo perfecto de Amor a la Misericordia divina. Imitar su entrega y confianza a la hora de hacer nuestras oraciones.
Que nuestra dulcísima Madre, acompañe este día previo a la consagración a su Inmaculado Corazón.
CANTO PARA REFLEXIONAR: RECONCILIACIÓN
Día 17: Te entrego aquello que aún escondo
MEDITACIÓN
"Ten piedad de mí, oh Dios, en tu bondad, por tu gran corazón, borra mi falta.
Que mi alma quede limpia de malicia, purifícame tú de mi pecado.
Pues mi falta yo bien la conozco y mi pecado está siempre ante mí; contra ti, contra ti sólo pequé, lo que es malo a tus ojos yo lo hice." Salmo 51
¿Qué es lo que aún necesito entregarte Jesús, para poder ser plenamente libre, para consagrarme al Corazón Inmaculado de María?
¿Qué escondo en mi corazón? ¿Qué está tan aferrado y oculto que hasta hiere reconocer que allí está?.
A veces pueden ser pecados no confesados en tu presencia, pueden ser errores que trato de enmascarar para que no duelan y no me sienta culpable.
¿Por qué los guardo, sabiendo que son la causa de muchas de mis tristezas, de mis silencios y de mis insatisfacciones? ¿Será vergüenza? ¿Será temor? ¿Será dolor?
¿Por qué a veces transitamos en la vida arrastrando la culpa como una pesada mochila que limita y entristece? ¿Por qué el rencor, germen de odio, aún está en mi corazón? Así, podría ir nombrándote muchas situaciones que como telarañas se enredan en mi alma.
Hoy es el día para que en silencio y con el alma elevada en oración, mires el lado oscuro de tu corazón y enciendas la luz del Espíritu Santo, la Luz de Jesús. Él nos ha enseñado: "Yo soy la Luz del Mundo".
Haz que esa Luz de Jesús ilumine aquellos rincones que ocultas, quizás por vergüenza o por temor a que sean vistos otra vez por ti. Permite que su luz ilumine y la dulce mano de María limpien esas zonas descuidadas y heridas de tu corazón.
Aprovecha este día y calla tu voz para abrir solamente las puertas del corazón para que ellos puedan entrar a iluminar y hacerte "ver" lo que debes entregar y, si luego es necesario, irte a confesar.
PROPÓSITO DEL DÍA
Haz silencio y en oración dedícale el tiempo que sea necesario para tener una mirada "hacia adentro" con la ayuda del Espíritu Santo. Pídele que sea el quién guíe este momento de oración.
Conocerte para poder entregarte en la Consagración plena y total de todo tu ser. Así sabrás qué vas a entregar en esta consagración: las cosas buenas y las malas. Pues recuerda que nadie es enteramente bueno o malo.
En esta entrega pediremos a María Santísima que nos ayude a modificar nuestros grandes o pequeños pecados y a perseverar e intensificar nuestras buenas acciones, virtudes y talentos. Así seremos sinceros con nosotros mismos y con Dios. Y la Consagración será plena y consciente, con amor, gratitud y petición de misericordia.
REFLEXIONEMOS: LA IMPORTANCIA DE LA ORACIÓN EN SILENCIO
Día 18: Liberarme de las comodidades del pecado
MEDITACIÓN
“Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia" Juan 10, 10
Cabe en este día hacernos esta pregunta: ¿Me siento cómodo pecando y haciendo lo que es contrario a la voluntad de Dios? ¿Retraso el tiempo en acercarme al sacramento de la confesión por pereza, falta de fe o simplemente es comodidad? ¿Me he acostumbrado al pecado? ¿Me da igual?
Hoy en día con tristeza, nuestra sociedad, muestra modelos de vida y valores que no se ajustan al estilo de vida propuesto por Jesús y con gran pesar, muchos cristianos "se acomodan" a la vida de pecado con tanta facilidad que da pena su inconsciencia o moral laxa-relativa.
¿Soy acaso yo uno de ellos? ¿Hago verdadero propósito de enmendar mis errores o debilidades, soy sincero en mis confesiones? ¿Soy consciente de que cada día es una nueva oportunidad de aferrarme a la Gracia de Dios y caminar intentando con todas mis fuerzas agradar a Dios?
Quizás...sea yo, este cristiano tibio, que se acomodó a la estructura de pecado: "Pero, todos lo hacen", "Es una mentirita nomas", “¿Confesarme yo?... ¿Para qué?"
Y así, revisa en tu interior para identificar estas formas tan sutiles de enmascarar la comodidad de pecar.
Medita hoy las palabras de Jesús: "Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” Jn 10,10
Él nos invita a no acomodarnos al pecado, sino por el contrario, a renacer a una nueva vida a través de los Sacramentos.
Pidámosle hoy a la Virgen María, nos ayude a descubrir en nuestros corazones, esas raíces de pecado que con frecuencia minimizamos o bien justificamos.
Que María interceda para que el Espíritu Santo, ilumine con claridad, aquellas zonas oscuras de nuestros corazones, para ponerles nombre y entregárselos a Jesús en el Sacramento de la confesión y que así él, como divino médico, sane la raíz enferma de ellos.
¡Ten ánimo y confianza en este día! María acompañará este deseo y anhelo de aspirar a los dones más perfectos en nosotros.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) En espíritu de oración, implorando la asistencia del Espíritu Santo, vuelve a mirar en lo profundo de tu corazón, para descubrir a qué situaciones de pecado "te has acomodado".
b) Reza al Inmaculado Corazón de María un Rosario por la conversión de los pecadores y la nuestra.
c) Medita en un momento del día, la pasión de Jesús, para comprender a qué alto precio Jesús nos ha dado la verdadera "vida". Esta práctica es muy recomendada durante este tiempo de consagración para experimentar en nuestra alma, cuánto me ha amado Dios, que me ha amado hasta el extremo dando su vida.
REFLEXIONEMOS: ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO E INVOCACIÓN
Día 19: Aprender a mirarme como Dios me mira
MEDITACIÓN
Aprender a conocerme también implica verme como me ve Dios. Jesús nos ha enseñado su rostro amoroso. A través de muchos textos evangélicos nos ha contado como es el amor que él nos tiene. La gran revelación del Nuevo Testamento ha sido que Dios quiere que todos los hombres se salven, que se conviertan y alcancen la plenitud. Nos ama a todos -¡porque somos sus hijos!- y para todos quiere lo mejor.
Uno de los capítulos más llenos de amor del Evangelio es el capítulo 15 de San Lucas. Allí encontramos las parábolas de la misericordia: la oveja perdida, la moneda perdida y el hijo pródigo.
Sería de gran provecho para nuestras almas que en este día nos situemos en los ojos de Dios para intentar vernos como él nos ve, para que aún con nuestras fragilidades y errores cometidos, o aquellas sombras y culpas de nuestro corazón, aprendamos a aceptar lo débil que somos, pero que bajo su dulcísima mirada todo queda perdonado si con verdadero arrepentimiento imploramos su misericordia.
Sentirse mirado por Dios nos ayudará también a amarnos más y a aceptarnos tal cual somos, para que en esta dinámica de amor entre ambos, aprenda y pueda también amar a mis hermanos.
Reflexiona:
- Dios siempre me mira con una mirada de bondad.
- Con una mirada de edificación.
- Con una mirada de corazón
Piensa… Dios mira desde su corazón, sintiendo un inmenso amor por mi que nunca me deja, que siempre está a mi lado, y que sobre todo, me motiva a buscarle, pero haciéndolo de corazón, ya que él me da esa parte faltante en mi vida que es “el corazón”. Cuando sucede eso, es ahí donde yo le busco sinceramente y con todo mi corazón.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Elige una de las parábolas de la Misericordia y meditala: la oveja perdida, la moneda perdida o el hijo pródigo. Lucas 15
b) Valorar la misericordia implica: amarla, admirarla y venerarla.
Esto no es una trampa para zafarse, o un engaño para seguir pecando, más bien es amor puro. Acogerse a la misericordia divina supone valorar el amor, no abusar de él. Supone rechazar el pecado ya que es muy distinto pecar por debilidad, que hacerlo por malicia (mala voluntad).
REFLEXIONEMOS:
Día 20: Mujer esperada desde siempre y colmada de virtudes
III PARTE
DÍAS 20 AL 26: ADQUIRIR EL CONOCIMIENTO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN
MEDITACIÓN
¿Cómo podríamos conocer mejor a la Virgen María? En la Biblia, se nos hablan de ella en el Antiguo Testamento, es profetizada en el Libro del Génesis (3,15): "Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu linaje y el suyo; ella te aplastará la cabeza y tú estarás al acecho de su talón".
María es la Mujer por excelencia "pura y sin mancha" que tuvo el poder dado por Dios de no estar vinculada con ninguna raíz de pecado. Es La fuente sellada, en la que sólo puede entrar el Espíritu Santo, cuya esposa fiel es ella. El corazón de María es el santuario y tabernáculo de la Santísima Trinidad, donde Dios mora más magnífica y maravillosamente que en ningún otro lugar del universo, sin exceptuar los querubines y serafines. A ninguna criatura, por pura que sea, se le permite entrar allí sin privilegio especial.
El que ama, o trata de asemejarse a la persona amada, conforme al célebre dicho sucede que: el amor o los encuentra, o los hace iguales. Por eso, exhorta San Jerónimo, a que si amamos a María tratemos de imitarla pues este es el mejor obsequio que podemos brindarle. Y San Bernardo nos enseña: Que el hijo procure imitar a la Madre si desea sus favores, porque al verse honrada como Madre, lo tratará como verdadero hijo.
Ella fue la Mujer llena de virtudes: humildad, obediencia, amor a Dios y al prójimo, esperanza, castidad, fe, pobreza, disponibilidad, pureza, paciencia y oración.
Pidámosle hoy a Nuestra Madre Inmaculada que despierte en nuestros corazones verdadero amor por agradar a Dios con todos nuestros actos y aspirar a los bienes más perfectos.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Imita a la Virgen María en sus virtudes. Trata de que este propósito se repita durante los próximos siete días. Elige una virtud y hazla un hábito en tu vida.
b) Medita hoy en: “Hacerse humilde como María”
María se acordaba de que todo en ella era un don de Dios. Guardaba en secreto, hasta con su esposo, los favores celestiales recibidos. Devolvía a Dios las alabanzas que se le daban. Se complacía en servir a los demás, en quedarse en el último puesto. No temía el desprecio, no se le ve en Jerusalén el día de ramos, cuando el pueblo recibe a su Hijo con tantos honores; pero no teme asomarse en el calvario cuando la identifican como la madre del condenado.
Oh María, Virgen inmaculada, madre de Dios y madre nuestra, tú que aborreces el orgullo, vísteme con el manto de tu humildad.
CANTO PARA REFLEXIONAR: MUJER FRENTE A LA CRUZ
Día 21: La humildad fue la joya más hermosa de María
MEDITACIÓN
Lc 1, 38. “Yo soy la esclava del Señor, hágase en mí según su palabra"
Con este acto de entrega, María ha presentado toda su vida a Dios como una hoja en blanco, para que Dios escriba sobre ella lo que quiera y como quiera, sin trabas ni condiciones, así al pie de la letra.
Ella acogió a Dios en su corazón y en su vida entera, entregándose del modo más absoluto a la realización de la voluntad divina y de los planes salvíficos de Dios. Desde ese momento Maria ya no tenía voluntad propia, era posesión exclusiva de Dios. Le creyó a Dios y creyó en Dios de que “para Él no hay nada imposible”
Por eso san Bernardo afirma que “por su fe, María concibió primero a Cristo en su corazón y luego en su vientre”. Ése fue el “fiat”, en latín, el “hágase” de María. Haciendo de su libertad, la voluntad de Dios.
¡Qué gran ejemplo nos enseña nuestra bella Madre! Al hacerse toda de Dios.
Nuestra consagración también debe convertirse en una verdadera donación.
San Luis María Grignion de Montfort explica que esta consagración consiste en: “darse por entero a la Santísima Virgen, para ser enteramente de Jesucristo por medio de ella, dandose por entero en calidad de esclavo a María y a Jesús por ella».
Así como nos consagramos a la madre, así estaremos implícitamente seremos consagrados al Hijo.
¡Qué gran dicha y gozo debe experimentar nuestros corazones! De ser "todos suyos".
Haz en este día previo a la consagración, un ejercicio de fe, piensa de qué te falta aún liberarte y que te estorba o incómoda para ser completamente de María, tal vez situaciones de pecado, rencores o resentimientos, culpas, faltas de perdón.
Es necesario entregar todo y ser sencillamente "esclavos" de María y en ella... esclavos de Jesús.
Creer, es fiarse de Dios y confiar en Él así como María, esa es la verdadera fe. ¿Así es también nuestra fe?
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Lee y medita: Lucas 1, 26-38.
b) En oración, le diré a la Virgen María a menudo, muy a menudo: ¡Madre, soy tuyo!
c) Medita:
- Consagrarse a María significa ponernos en sus manos, a su servicio y a su disposición. Y ella nos guiará hacia Jesús.
- Consagrarnos a ella significa dejarse llevar sin condiciones, sabiendo que ella conoce mejor el camino y que podemos dormir tranquilos en sus brazos de madre.
- Consagrarse a María significa vivir permanentemente en su Inmaculado Corazón, dentro del corazón divino de Jesús. Es dejar que ella actúe por medio de nosotros. Es como prestarle nuestra lengua para que hable por nosotros y nuestro corazón para que ame a los demás por nuestro medio.
- En una palabra, es vivir en unión total con María para que podamos llegar a decir: Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí por medio de María. Por eso, un consagrado a María debe confiar plenamente en ella y dejarse llevar por ella sin condiciones.
CANTO PARA REFLEXIONAR: LA FE DE MARIA
ORACIONES DEL DIA 20 AL 26Día 22: Una reina que se hizo esclava
MEDITACIÓN
Lucas 1, 38 “Yo soy la esclava del Señor: que se cumpla en mí tu palabra".
¡Oh María! Enséñanos a ser también esclavos de tu Corazón Inmaculado, queremos vivir atados con cadenas de amor a ti para que nunca nos alejemos ni profanemos el dulce nombre con que Jesús nos ha nombrado en la cruz "Tus Hijos".
La virtud que fue joya en María, fue la humildad. ¡Qué gran belleza encierra este versículo! ¡La Reina del cielo, la mujer vestida de sol, ¡la Madre del Salvador… se hizo esclava! ¡Cuánta grandeza en el alma de la Virgen María, cuánta belleza capaz de enamorar y cautivar al mismo Dios!
Ser esclava es renunciar a toda libertad y voluntad propia, es abandono desinteresado en las manos del dueño, de su Señor. Consagrarnos a María es convertirnos en sus esclavos, no en servidores, sino esclavos, y una de las diferencias esenciales entre el servidor y el esclavo es precisamente que «el servidor no está sino por un tiempo al servicio de su señor, y el esclavo lo está para siempre».
Nuestro acto de Consagración es: «Dejarle entero y pleno derecho de disponer de mí y de todo lo que me pertenece… en el tiempo y en la eternidad».
¡Es tan natural, cuando se quiere amar con perfección a Nuestra Señora, dándose a ella para siempre! No darse para siempre, es no darse por entero. El amor, un gran amor, apunta directamente a esta donación definitiva, aspira a una unión durable e indisoluble.
Para el afecto humano, el «siempre» con que sueña, es a veces de muy corta duración. Nuestro amor a Dios y a la Santísima madre de Dios, toma este «siempre» en serio, pues es darnos por toda la eternidad.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Lee y medita por unos instantes Lucas 1, 38.
b) Medita:
- ¿Qué es ser un esclavo?
- ¿Deseo ser esclavo(a) por amor, a María y en ella a Dios, como lo hizo ella?
- ¿Estoy dispuesto a ser completamente esclavo del Inmaculado Corazón de María?
- ¿A qué situaciones aun debo renunciar para ser libre y aceptar esta entrega definitiva y completa a María?
c) Durante el día repite esta hermosa jaculatoria: ¡María quiero ser todo(a) tuyo(a)!
CANTO PARA REFLEXIONAR: TOTUS TUUS, TODO TUYO
ORACIONES DEL DIA 20 AL 26Día 23: Virgen pura y sin mancha
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… Amén
MEDITACIÓN
La plenitud de nuestra perfección consiste en asemejarnos, vivir unidos y consagrados a Jesucristo. Ahora bien, María es entre todas las criaturas la más semejante a Jesucristo, ella es la “Llena de Gracia" Es un estado sobrenatural en el que el alma está unida con el mismo Dios, por consiguiente, la devoción que mejor nos consagra y nos hace semejantes a nuestro Señor, es la devoción a su Santísima Madre; y cuanto más te consagres a María, tanto más te unirás a Jesucristo.
Esta devoción consiste en entregarse enteramente a la Santísima Virgen para pertenecer por medio de ella, totalmente a Jesucristo.
Que debemos entregarle:
- Nuestro cuerpo con todos sus sentidos y sus miembros.
- Nuestra alma con todas sus facultades.
- Nuestros bienes exteriores, o sea nuestra fortuna presente y futura.
- Nuestros bienes interiores y espirituales, o sea nuestros méritos, nuestras virtudes y nuestras buenas obras pasadas, presentes y futuras; en una palabra: todo lo que tenemos en el orden de la naturaleza y en el orden de la gracia, y todo lo que lleguemos a tener en lo porvenir en el orden de la naturaleza, de la gracia y de la gloria, sin reserva alguna, ni de un céntimo, ni de un cabello, ni de la menor buena obra, y además por toda la eternidad, y sin esperar por nuestra ofrenda y nuestros servicios ninguna otra recompensa, que la honra le pertenecer a Jesucristo por María y en María.
PROPÓSITO DEL DÍA
- Durante el día, intenta imitar de cierta forma la pureza de María, a través de tus palabras y pensamientos, evitando toda ocasión de pecado.
- Repite con frecuencia durante este día: "Ave María Purísima, sin pecado concebida".
CANTO SUGERIDO : Consagración a María
ORACIONES DEL DIA 20 AL 26Día 24: Madre de Dios y madre mía
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… Amén
MEDITACIÓN
Juan 19, 27 "Mujer, he ahí a tu hijo".
"Desde los tiempos más antiguos, la Bienaventurada Virgen es honrada con el título de Madre de Dios, a cuyo amparo los fieles acuden en sus peligros y necesidades con sus súplicas" Y no sólo es Madre de Dios, sino también es Madre nuestra; pues Jesús en la Cruz nos da la demostración más grande y sublime de amor: dándolo todo, incluso dándonos hasta a su propia Madre.
PROPÓSITO DEL DÍA
- Encomiendate en este día muy especialmente a sus cuidados maternales.
- Que nuestro pensamiento medite en María "como nuestra Madre" y pedirle esta intención durante el rezo del Santo Rosario, de que podamos contemplarlas así.
- Medita en este hermoso texto:
¡María es mi Madre!
Bajo su manto me amparo
Con sus frutos me alimento
Con el Pan Eucarístico que me proporciona
¡Ella es mi Madre!
Me arrojo en sus brazos y ella me estrecha contra su corazón.
La escucho y su palabra me instruye,
la miro y su belleza me alumbra
¡Ella es mi Madre!
Si estoy débil, me sostiene.La invoco y su bondad me atiende,
sii enfermo, me sana
si muero por el pecado, me da la vida de la gracia
¡Ella es mi Madre!
En la lucha me socorre,
en la tentación me auxilia,
en la angustia me consuela,
en el trabajo me sostiene,
en la agonía me acompaña.
¡Ella es mi Madre!
Cuando voy a Jesús me conduce,
cuando llego a sus pies, me presenta,
cuando le pido favores, me protege.
¡Ella es mi Madre!
Si soy constante en mi súplica, me escucha,
si la visito, me atiende.
En la vida me guía al cielo
y en la muerte recibiré de sus manos la eterna corona.
¡Ella es mi Madre!
¡Qué buena es María!
¡Qué dulce y hermosa es!
¡Ella es mi Madre!
CANTO SUGERIDO : AHÍ TIENES A TU MADRE
Día 25: Mediadora y abogada universal
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… Amén
MEDITACIÓN
Juan 2, 5 "Hagan todo lo que Él les diga"
"Se celebraban unas Bodas y Jesús y María estaban invitados, pero llegado cierto momento... se les acabó el vino".
Cuántas veces en nuestras vidas también estamos en "las bodas", llevando una vida feliz, cómoda, sin problemas; en donde abunda el vino de la alegría, no hay problemas o situaciones que nos hagan perder la calma. Cuántas veces estamos como los novios de la fiesta hasta que se nos acaba el vino del bienestar, tal vez con una enfermedad difícil, un problema, una pérdida, una situación que me cuesta y me quita la paz o caminos inciertos donde no sé qué hacer.
¡Oh Madre! y tú estás ahí, dándote cuenta de mi necesidad. Estás ahí para calmar mis ansias, para devolverme la paz que necesito, para indicarme qué es lo que debo hacer. ¡Eres Madre atenta y delicada! No necesitaste mi llamado, sólo acudiste ante la necesidad y lo solucionaste de la mejor manera. Llamas la atención de Jesús para que sea Él quien resuelva el problema. ¡Cuánto amor de Madre se vislumbra en este hecho! ¡Cuánta delicadeza de mujer, que estás tras los detalles! Detalles de amor.
Gracias por ser Mediadora por excelencia ante nuestras necesidades. Gracias por acudir, sin ser llamada, en nuestras necesidades y enseñarnos que Jesús es la única solución a todo aquello que nos quita la paz.
Hoy nos toca imitarte en tu sí, imitarte en tu seguimiento a la voluntad de Dios; hoy nos indicas el camino al decir: "Hagan todo lo que Él les diga"
PROPÓSITO DEL DÍA
- Lee y medita el texto completo de las Bodas de Caná: Juan 2, 1-11
- En este día, se también mediador como María en las necesidades de tus más próximos. Estando atento a sus necesidades y ejercitando alguna obra de Misericordia.
- Recuerda durante el día estas palabras de María: "Hagan todo lo que Él les diga", tratando de discernir qué es lo que agrada a Dios y hacerlo.
CANTO SUGERIDO : DIOS TE ELIGIÓ
Día 26: Reina de todo lo creado
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… Amén
MEDITACIÓN
Filipenses 3,8 "Todo lo estimo por pérdida con tal de ganar a Cristo"
Podríamos decir que en María se cumplen todas las profecías, pues después de Jesús en ella encontramos el modelo perfecto de obediencia a Dios. Su "sí" delante del ángel Gabriel nos enseña la perfecta docilidad de un alma entregada a la voluntad de Dios, que aún en las contradicciones que se le presentan, dijo "Sí" y estimó como ganancia suprema, los planes que se le habían confiado a ella..
El corazón de María estaba prendado por Dios, comprado a precio de amor eterno y ella así lo entendía y así vivía. Su corazón respiraba amor y gracia porque en él habitaba el Espíritu Santo.
¡Oh corazón Inmaculado de María, enséñanos a desear y gustar de las cosas de Dios y optar siempre por agradarle en todas nuestras obras y pensamientos!
Piensa - ¿Cristo es para ti una ganancia, como lo fue para María? Ella supo elegir a Dios por sobre todo y hoy goza como reina de todo lo creado.
Elijamos a Dios por sobre todas las cosas, pues Él es y será siempre nuestra mejor ganancia.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Reflexiona en Filipenses 3, 8-14
- ¿Consideras a Jesús tu mejor ganancia?
- ¿Estas dispuesto a dejar aquello que te impide o te aleja de Dios?
b)Medita muy especialmente en que el mayor tesoro de todo cristiano siempre es y será Cristo.
CANTO SUGERIDO : MI ÚNICA GANANCIA
Día 27: ¿Quién dicen que soy yo?
IV PARTE
DÍAS 27 AL 33: ADQUIRIR EL CONOCIMIENTO DE JESÚS
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… Amén
MEDITACIÓN
Leyendo los santos evangelios, nos sorprende la variedad de nombres que se le dan a Cristo, ya sea por parte de los evangelistas o porque el mismo Cristo se los aplica a sí mismo: camino, verdad, vida, pastor, rey, luz, pan, maestro, compañero del camino, resurrección, salvador, mesías, cordero de Dios, entre otros. Esto nos demuestra la inmensa riqueza que encierra el corazón de Cristo.
A lo largo de los evangelios podemos descubrir diversos títulos que se le dan a Jesús; y todos nos demuestran que ha sido el hombre más grande de la historia.
Muchos hombres han sido admirados, pero no siempre amados. Jesucristo es el único hombre que ha sido amado más allá de su tumba. Aún resuena en nuestros oídos la pregunta que Él formuló hace dos mil años: "Y ustedes ¿Quién dicen que soy yo?" Mateo 16, 16-17
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Lee y medita: Mateo 16, 13-16
- ¿Creo y vivo con la certeza de que Cristo es el Hijo de Dios y según lo que ha enseñado, pero de manera profunda y auténtica?
- ¿Creo que la Iglesia es la Santa Madre que me guía?
- ¿Amo al Papa como representante de Cristo en la Tierra?
- ¿Defiendo a la Iglesia?
b) Reza los Misterios del Rosario del día pidiendo muy especialmente por el santo padre y sus intenciones.
ORACIONES DEL DIA EN AUDIO
Letanías del Santísimo Nombre de Jesús
Letanías al Sagrado Corazón de Jesús
Día 28: Jesús es Dios verdadero
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… Amén
MEDITACIÓN
Mt 16, 13-20 “Jesús preguntó ¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre? Ellos le contestaron: Algunos dicen que Juan el Bautista; otros dicen que Elías, y otros dicen que Jeremías o algún otro profeta. Y ustedes, ¿quién dicen que soy? Simón Pedro le contestó: Tú eres el Mesías el Hijo del Dios vivo”
Si afirmamos y creemos que Jesús es verdaderamente Dios, qué importante es conocer los atributos que Él tiene.
- Unidad: Dios es uno. (Deuteronomio 6, 4)
- Infinitud: Dios no tiene límites. (I Reyes 8, 27; Hechos 17, 28)
- Eternidad: Dios no tiene principio ni fin, ni sucesión de tiempo (Génesis 21, 33; Salmo 90, 2). Esto no significa que el tiempo sea irreal para Dios, Él reconoce la sucesión de los hechos, pero tanto lo presente, lo pasado y lo futuro está vívidamente presente a Él.
- Inmutabilidad: Dios no puede cambiar. (Santiago 1,17)
- Omnipresencia: Dios está en todo lugar, pero no está en todas las cosas, ni se confunde con ninguna cosa (Panteísmo)
- Soberanía: Dios es el supremo rector del universo. (Efesios 1)
- Omnisciencia: Dios conoce todo, lo posible, lo futurible y lo real (pasado, presente y futuro) (Mateo 11,21)
- Omnipotencia: Dios es Todopoderoso. Todo lo puede. (Apocalipsis 19,6)
- Justicia: Equidad moral, "sin acepción de personas". (Hechos 17,31)
- Amor: Dios busca el bien más alto en el ejercicio de su libre voluntad. (Efesios 2,4-5)
- Verdad: Acuerdo consistente con todo lo que Dios es, dice y hace. (Juan 14,6)
- Santidad: Lejanía de todo mal. (I Juan. 1,5)
PROPÓSITO DEL DÍA
- a) Vuelve a leer cada atributo de Dios y haz pequeñas oraciones espontáneas con ellas.
Reflexiona acerca del paso y momento de Dios en tu vida, y dale gracias por cada uno de ellos, en los que Él te ha manifestado su amor y grandeza.
ORACIONES DEL DIA EN AUDIO
Letanías del Santísimo Nombre de Jesús
Letanías al Sagrado Corazón de Jesús
Día 29: Jesús es verdadero hombre
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… Amén
MEDITACIÓN
Lucas 2, 1-7 "María dio a luz a su primogénito y lo envolvió en pañales”
Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre: es el misterio central de nuestra fe. Jesús tiene un cuerpo sometido al cansancio y al sufrimiento, un cuerpo mortal. Un cuerpo que al final sufre las torturas del martirio mediante la flagelación, la coronación de espinas y, por último, la crucifixión. Durante la terrible agonía, mientras moría en el madero de la cruz, Jesús pronuncia aquel "Tengo sed" Juan 19, 28, en el cual está contenida está última, dolorosa y conmovedora expresión de la verdad de su humanidad.
El hacerse semejante a los hombres significó una renuncia voluntaria, que se extendió incluso a los "privilegios", que Él habría podido gozar como hombre. Efectivamente, asumió "la condición de siervo" pues no quiso pertenecer a las categorías de los poderosos, sino que quiso ser como el que sirve: ya que "el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir" Marcos 10, 45.
Jesús fue verdadero Dios y verdadero Hombre, "Dios encarnado, no creado, de la misma naturaleza del Padre..." (Credo).
Avivemos pues nuestra fe y nuestra confianza en Él cada día, porque él es capaz de entender nuestros sufrimientos, dado a que Él también fue Hombre.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Reza y medita por unos instantes el Credo, para fortalecer más aún nuestra fe
b) En tú oración diaria, confía tu vida a los cuidados de Jesús, ya que Él también y experimentó en "su carne" los dolores y sufrimientos nuestros.
ORACIONES DEL DIA EN AUDIO
Letanías del Santísimo Nombre de Jesús
Letanías al Sagrado Corazón de Jesús
Día 30: Se hizo niño, se hizo hombre
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… Amén
MEDITACIÓN
Por amor a los hombres, y por obediencia a su Padre, Jesús dejó su trono de gloria para tomar cuerpo humano en materia creada, y por amor se somete al vientre materno, durante nueve meses; Él, quien ciertamente es dueño de la libertad.
Siendo el Todopoderoso se hace un niño totalmente dependiente de sus padres. Fue educado y mandado por sus propias criaturas siendo El MAESTRO (Ej. Jesús perdido y hallado en el templo)
¡Cuánta grandeza la de Jesús; cuánto amor que nos ha demostrado con su vida en la tierra!
Medita con frecuencia en ello. Todo lo que nos ha demostrado por amor.
PROPÓSITO DEL DÍA
a) Reza el Rosario meditando los Misterios Gloriosos, contemplando la grandeza y belleza de nuestro Dios.
ORACIONES DEL DIA EN AUDIO
Letanías del Santísimo Nombre de Jesús
Letanías al Sagrado Corazón de Jesús
Día 31: Jesús amigo, pastor, médico de almas y maestro
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… Amén
MEDITACIÓN
Hechos 10,38 “Pasó haciendo el Bien".
Enseñaba con sencillez parábolas para que pudieran entender, curaba las enfermedades del cuerpo y del alma, perdonaba las ofensas, desconfianzas y calumnias; se compadecía de los doloridos.
¡Hacer el Bien! Fue lo que lo distinguió de todos. Jesús no sólo hablaba o predicaba, sino "hacía”. Su palabra era confirmada por sus acciones. Él "hacía" el bien.
Salvar una vida; la vida de todo hombre y de toda mujer; salvar al niño preso de la muerte, como el hijo de la viuda de Naím o la nieta de Jairo; curar a los leprosos incluso tocándolos; devolver la vista al ciego en el borde del camino, haciéndolo con toda sencillez, con discreción al pasar. Ya que Jesús era un caminante y "pasó" por su tiempo, como ahora nosotros pasamos por el nuestro.
PROPÓSITO DEL DÍA
- Medita este texto: “Pasó haciendo el bien y curando a todos los que habían caído en el poder del demonio, porque Dios estaba con Él” Hechos 10, 38
- Reflexiona:
- ¿Cómo es mi "paso" en la vida?
- ¿Paso haciendo el Bien como me enseñó Jesús?
- Si bien la Palabra de Jesús era confirmada por sus hechos, ¿Cómo es mi palabra?
- ¿La cumplo con prontitud y honestidad?
- ¿Mi palabra es creíble?
ORACIONES DEL DIA EN AUDIO
Letanías del Santísimo Nombre de Jesús
Letanías al Sagrado Corazón de Jesús
Día 32: Se dio a todos los hombres
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… Amén
MEDITACIÓN
Juan 15, 9-17 “No hay amor más grande que dar la vida por los amigos”.
Jesús es ese amigo de verdad que no midió las consecuencias de su entrega y de su amor.
El amor verdadero encuentra en Jesús el espejo perfecto en donde reflejarse. Él mismo fue y es el amor y nos donó todo:
- Su Libertad
- Su dignidad
- Su derecho
- Su Madre
- Su Vida
- Su palabra Viva
- Verbo encarnado
- Palabra que transforma al que la escucha
- Palabra que salva y que da vida
- Su insondable Misericordia
PROPÓSITO DEL DÍA
- En oración y meditando sobre el amor de Dios enumera lo que recibes día a día y agradecerle.
Práctica en este día una obra de Misericordia; de manera que puedas ser reflejo del amor Misericordioso de Dios en los hermanos
ORACIONES DEL DIA EN AUDIO
Letanías del Santísimo Nombre de Jesús
Letanías al Sagrado Corazón de Jesús
Día 33: Eucaristía, amor de Dios a los hombres
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… Amén
MEDITACIÓN
Lee Juan 6 "Yo Soy el Pan que da la Vida".
El sacrifico eucarístico es «fuente y cima de toda la vida cristiana». «La sagrada Eucaristía, en efecto, contiene todo el bien espiritual de la Iglesia; es decir, a Cristo mismo, nuestra Pascua y Pan de vida, él es quien da la vida a los hombres por medio del Espíritu Santo». Por tanto, la mirada de la Iglesia se dirige continuamente a su Señor, presente en el Sacramento del altar, en el cual descubre la plena manifestación de su inmenso amor.
La misa es, a su vez e inseparablemente, el memorial sacrificial en el que se perpetúa el sacrificio de la cruz, y el banquete sagrado de la comunión, en el cuepo y la sangre del Señor.
«Por la consagración del pan y del vino se realiza la conversión de toda la sustancia del pan en la sustancia del cuerpo de Cristo Señor nuestro, y de toda la sustancia del vino en la sustancia de su sangre. Esta conversión, fue llamada transubstanciación por la Iglesia Católica». Por ello es que Jesús vive en cada Eucaristía.
La Eucaristía es misterio de fe y al mismo tiempo, «misterio de luz». Cada vez que la Iglesia la celebra, los fieles pueden revivir de algún modo la experiencia de los dos discípulos de Emaús: “Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron” Lucas 24, 31
PROPÓSITO DEL DÍA
- En este día de la Consagración hacer el propósito de recibir el Sacramento de la Reconciliación para recibir dignamente a Jesús en la Eucaristía.
- Al consagrarte al Inmaculado Corazón de María, en cierta forma me consagro a Jesús y renuevo mi compromiso de amor por la Eucaristía. Debo proponerme en la semana, visitar a Jesús en el sagrario y participar de misa cuántas veces pueda, para hacer de Cristo Eucaristía el centro de mi vida y mi día.
También seamos nosotros cada día "pan que se parte y se reparte" por amor a Jesús y a los hombres.
CANTO SUGERIDO : Pan de Vida
ORACIONES DEL DIA EN AUDIO
Letanías del Santísimo Nombre de Jesús
Letanías al Sagrado Corazón de Jesús
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